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Ojo de gato con cataratas
Ojo de gato con Glaucoma
Veterinario de la clínica, doctor Christian Cabo

Por Christian Cabo. Licenciado en Veterinaria por la Universidad de León. Diploma de postgrado en oftalmología veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid. Miembro de la Sociedad Europea de Oftalmología veterinaria y de la Asociación Británica (ESVO y BrAVO).

Glaucoma en gatos: causas, síntomas y tratamientos

Si tienes un gato y has notado que su ojo se ve diferente, tal vez más opaco, más grande o si parece molesto con la luz, es posible que esté enfrentando un problema serio: el glaucoma en gatos.

En esta guía, quiero ayudarte a entender en profundidad esta enfermedad ocular, explicándote de manera sencilla y clara qué es, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y, sobre todo, cómo puedes actuar rápidamente para proteger la visión y el bienestar de tu compañero felino.

En la siguientes imágenes vemos dos glaucomas normales y en la última un glaucoma agudo.

Glaucoma en ojo de gato
Glaucoma de tipo agudo en ojo de gato

logo clínica COVA¿Qué es el glaucoma en un gato?

El glaucoma es una enfermedad que aparece cuando aumenta la presión dentro del ojo de tu gato. Esto sucede porque el líquido que normalmente circula dentro del ojo (el humor acuoso) no puede salir con normalidad. Como el cuerpo sigue produciendo ese líquido, la presión interna sube, dañando estructuras muy delicadas como la retina y el nervio óptico.

El resultado puede ser dolor, pérdida de visión y, si no se trata, ceguera permanente. Aunque no es una de las enfermedades más comunes en gatos, cuando aparece requiere atención inmediata. En algunos casos, puede ser consecuencia de otra enfermedad ocular, como una uveítis o un traumatismo, lo que se conoce como glaucoma secundario.

Tres imágenes del nervio óptico en el glaucoma, las dos primeras previo al glaucoma y la última post glaucoma.

Nervio óptico previo al glaucoma Nervo
Nervio óptico previo al glaucoma
Nervio óptico post glaucoma

logo clínica COVASíntomas del glaucoma en gatos

Identificar los síntomas del glaucoma es fundamental. Algunos pueden ser muy evidentes, pero otros aparecen de forma más sutil. Presta atención si notas:

  • Enrojecimiento en el ojo o alrededor de él.
  • Pupila más grande de lo normal o que no responde bien a la luz.
  • Córnea nublada, con aspecto blanquecino o azulado.
  • Ojo agrandado (en fases avanzadas).
  • Lagrimeo excesivo o secreción ocular.
  • Tu gato se esconde o evita la luz (fotofobia).
  • Se golpea con objetos o parece desorientado.
  • Cambios de comportamiento, como falta de apetito o letargo.

Además, si notas que tu gato inclina la cabeza hacia un lado o muestra dificultad para orientarse, puede estar perdiendo visión. El glaucoma puede afectar uno o ambos ojos y avanzar con rapidez.

Si detectas cualquiera de estos signos, acude a tu veterinario cuanto antes. El glaucoma avanza rápidamente, y cada día cuenta.

logo clínica COVATipos y causas del glaucoma felino

El glaucoma felino puede dividirse en dos tipos principales, dependiendo de su origen:

Glaucoma primario

Es menos común en gatos. Tiene un origen genético y afecta sobre todo a razas como el siamés, el persa o el burmés. Puede comenzar en un ojo y afectar al otro con el tiempo. En estos casos, la estructura del ojo ya presenta anomalías desde el nacimiento que dificultan el drenaje del humor acuoso.

Glaucoma secundario

Es el más frecuente. Suele estar provocado por otras enfermedades oculares como:

  • Uveítis (inflamación interna del ojo), que puede estar relacionada con infecciones como la toxoplasmosis , la leucemia felina, inmunodeficiencia, PIF, etc…
  • Luxación del cristalino (el lente interno del ojo se desplaza y bloquea el drenaje).
  • Hemorragias oculares (hipema), que pueden deberse a traumatismos , problemas de coagulación, hipertensión arterial sistémica, etc.
  • Tumores intraoculares, como los melanomas del iris.
  • Traumatismos, ya sean golpes, heridas o cirugías previas.
  • Glaucoma por misdirección: El humor acuoso no se dirige de forma normal hacia el ángulo iridocorneal donde se debe drenar y se va hacia el vítreo, aumentando el volumen de este e incrementando la presión intraocular.

En muchos casos, si se trata la causa original, el glaucoma se puede controlar mejor. La clave está en identificar el origen del problema cuanto antes.

logo clínica COVADiagnóstico del glaucoma en gatos

Tu veterinario seguirá varios pasos para confirmar el diagnóstico:

  1. Exploración ocular con instrumentos especiales para ver el fondo del ojo, el estado del nervio óptico, la retina y la córnea. Se busca detectar signos de presión elevada o daño ocular.
  2. Tonometría: se mide la presión intraocular con un tonómetro. Es rápido, indoloro y crucial para confirmar el glaucoma. Los valores normales en gatos están entre 10 y 25 mmHg. Una presión superior a estos valores, especialmente si hay diferencia significativa entre ambos ojos, es un fuerte indicio de glaucoma.
  3. Pruebas adicionales: si se sospecha de causas como uveítis o infecciones virales, el veterinario podrá pedir análisis de sangre, test para FIV o FeLV, y otras pruebas específicas. También puede realizar una gonioscopía para estudiar el ángulo de drenaje del humor acuoso.
  4. Ecografía/UBM 50 MHz: Nos permite valorar en profundidad las estructuras intraoculares, observando en detalle las vías de drenaje del humor acuoso o valorando incluso la extensión de posibles masas o lesiones intraoculares.

Un diagnóstico temprano mejora mucho las posibilidades de mantener la visión.

 

Óptico veterinario explorando un gato con glaucoma

logo clínica COVATratamiento del glaucoma en gatos

El tratamiento depende de la gravedad y del estado general del ojo afectado. Puede incluir:

Colirios y medicamentos

Existen gotas oftálmicas que ayudan a reducir la presión intraocular. Algunas actúan reduciendo la producción de líquido y otras favoreciendo su drenaje. Es común que tu gato necesite aplicar estas gotas varias veces al día.

Entre los medicamentos más usados están:

  • Inhibidores de la anhidrasa carbónica (como la dorzolamida): reducen la producción del humor acuoso.
  • Beta-bloqueantes (como timolol): también reducen la producción de líquido.
  • En algunos casos, se combinan ambos principios activos en una sola fórmula.

Además, pueden recetarte antiinflamatorios para tratar una posible uveítis, y analgésicos si hay dolor. Estos fármacos ayudan a mejorar el bienestar general del gato y a reducir el riesgo de que la presión vuelva a subir.

Cirugía

Si los medicamentos no funcionan, existen opciones quirúrgicas. Algunas destruyen parte del tejido que produce el humor acuoso (con láser o crioterapia). Otras crean nuevas vías de drenaje artificiales (gonioimplantes que son válvulas de drenaje del humor acuoso) o incluso cirugía de cataratas y capsulorrexis posterior para crear una vía alternativa de drenaje cuando el humor acuoso se dirige hacia el vítreo (glaucoma por misdirección).

En casos extremos, si el ojo está ciego y dolorido, se puede considerar la enucleación (extracción del ojo) para evitar sufrimiento. Aunque puede sonar drástico, es una opción compasiva que mejora la calidad de vida del gato en casos donde el ojo ya no puede salvarse.

logo clínica COVAPronóstico y cuidados posteriores

El pronóstico varía. Si se detecta a tiempo y se controla la presión, tu gato podría conservar parte de la visión. Pero si el daño es muy avanzado, puede quedar ciego. Aun así, muchos gatos ciegos llevan una vida plena y feliz.

Tú puedes ayudarlo con:

  • Medicación constante y visitas regulares al veterinario.
  • Ambiente seguro y estable: no muevas muebles y deja su comida, agua y arenero siempre en el mismo lugar.
  • Adaptaciones sensoriales: usa juguetes que emitan sonido o tengan olor para que pueda seguir jugando.
  • Evita el estrés: los gatos ciegos se guían mucho por el oído y el olfato, por lo que necesitan tranquilidad.

Con amor, paciencia y los cuidados adecuados, tu gato puede adaptarse y seguir disfrutando de la vida.

logo clínica COVAPrevención del glaucoma en gatos

Aunque no puedes prevenir todos los casos, hay medidas que reducen el riesgo:

  • Llevándolo a revisiones oftálmicas regulares, especialmente si pertenece a una raza predispuesta.
  • Tratando a tiempo cualquier infección o problema ocular, incluso si parece leve.
  • Evitando situaciones que puedan causar traumatismos: vigila las peleas con otros animales y los juegos bruscos.
  • Observando sus ojos con frecuencia: si ves cambios en el color, forma o tamaño, actúa cuanto antes.

La vigilancia es tu mejor aliada. Ante cualquier sospecha, consulta con tu veterinario.

logo clínica COVAConclusión

El glaucoma en gatos es una enfermedad grave, pero si sabes detectar sus signos y acudes pronto al veterinario, puedes evitar que tu felino sufra o pierda la visión por completo. Estar informad@ y actuar rápido marca la diferencia.